Una de  las millones de atroces historias que ocurren en este mundo. Cuando me ha llegado la información me he sentido profundamente mal. Lo único que se puede hacer es difundir, pero ¿Qué es una lágrima en la inmensidad del océano?

Un niño de seis años vive solo en una barraca, literalmente solo, a excepción de un perro y unas cuantas gallinas. Esta barbaridad está ocurriendo en un lugar remoto de la China, el barrio  se llama Niuchepin y pertenece al pueblo de Liuzhou a los pies de las montañas de Malu Mountain. A-Long, así se llama esta criatura, vivía con sus padres, pero los dos murieron a causa del SIDA, el padre falleció después de la madre en julio del año pasado,  tiene una abuela que de vez en cuando se acerca hasta donde vive, pero no lo quiere con ella porque teme que le pueda transmitir la enfermedad. No está escolarizado porque los padres de los demás niños temen que pueda ocurrirles algo a los suyos. El gobierno le da una paga equivalente a 10 € al mes. La abuela cultiva algunas hortalizas para el niño y algunos vecinos le dan arroz y algo de ropa.

El reportero que ha dado a conocer la noticia se puso en contacto con una organización no gubernamental en Nanning que se ocupa de los huérfanos del SIDA y se ve que están estudiando la situación, quisieran que algún pariente cercano se hiciera cargo del él, sino irá a esta organización, pero el tiempo va pasando....

No tengo palabras.