Foto: Francesc Catalá-Roca

La novela de Ruiz Safón es ineludible al estudiar la historia de la lectura en la España reciente. Es la obra señea de un contexto en el que la lista de libros más vendidos da respuesta por ejemplo a ¿Quién ostenta el control de la palabra? Esta novela que ha obtenido éxito de crítica y gran reconocimiento en numerosos países, teje, hábil y superficialmente algunos y obsesiones de la literatura del siglo XXI como son la metaliteratura y el fracaso del escritor. El autor es un hombre evidentemente culto y en “La sombra del viento” consigue poner en práctica una forma de metaliteratura divulgativa, es decir, apta para quienes tienen una vaga idea de los escritores a los que el texto quiere referirse: Borges, Kafka o Dostoievski, nada menos. La novela crea una trama pseudopolicíaca e torno a la figura del escritor fracasado Julán Carax. La peripecia se desencadena con un viaje iniciático a un lugar entre borgesiano y kafkiano: el Cementerio de los Libros Olvidados. Zafón introduce personajes de leyenda romántica, como la mujerblanca y ciega que se llama Clara y atisbos de novela gótica que quedan sin desarrollar. La trama principal enlaza a Julián Carax con Javier Fumero, un inspector y torturador del franquismo. Así, el cúmulo de aventuras (que el propio autor califica de follotinescas) se proyecta sobre la Guerra Civil y sus consecuencias. El estilo de la novela es funcional y naufraga cuando trata de ser literario.