Sí, ya sé que muchos pensarán que es un brindis al Sol, que es pura demagogia, o mera justificación culposa... quizá tengan razón, quizá no. Sea como sea, me gustaría llamar la atención de los durmientes para señalar que la persona que yace en este sórdido agujero es mi padre, mi hermano, o tal vez yo mismo. Nada me induce a pensar que razonara muy distinto a como lo hacemos nosotros. Seguramente lloraba por las mismas cosas, y ansiaba algo tan utópico como que se respetara su derecho a la vida. Mi reconocimiento para ella (o él). Y mi reconocimiento también para las decenas de personas que esta misma noche correrán a su encuentro. Mi reconocimiento, y mi vergüenza.



Jaume d´Urgell