MORIR SOLOS

Hay hechos en esta vida, que aunque sean sabidos hasta que no nos estallan en la cara no nos damos cuenta de su real crudeza, a esto, hay que añadirle lo desagradecida que me siento delante de la vida hoy, si, a pesar de todas las desgracias y las penas que una va acumulando.
Imaginar un piso amplio en pleno ensanche de Barcelona, tan antiguo en su decoración como los dos inquilinos que lo habitan junto a la compañía de un gato asmático (y no es broma), techos altos, preciosos suelos que han ido perdiendo color, cristaleras maravillosas emplomadas resguardadas por una capa de polvo, pomos modernistas, filigranas de ebanista experto en las puertas macizas, una preciosa obra de forja en el balcón, sinuosas grecas, flores imposibles con un dedo de polvo, una vivienda modernista que en sus buenos tiempos debió ser una preciosidad pero yo la he percibido brumosa, olvidada,…y viviendo o mejor dicho muriendo poco a poco dos ancianos, ella viuda desde hace muchos años, con dos hijos pero “que hacen su vida” él, soltero con sus ochenta y tantos, sano aún, cuñado de ella, desde hace decenas de años viviendo bajo el mismo techo, una vida juntos;un techo que ha acogido a quien lo ha necesitado siempre dando sin esperar recibir...y no han recibido nada. Ella lleva meses entrando y saliendo del hospital: es vieja, sus órganos se han puesto de acuerdo y han empezado a fallar casi al unísono, en el hospital la admiten (no les queda otro remedio que para eso ha estado pagando toda su vida) pero en cuanto pueden la mandan a su casa: Ya tiene su diagnóstico, o mejor dicho, su sentencia “no hay nada que hacer” esperar que uno de los órganos vitales falle del todo y hasta aquí hemos llegado; a ella no se lo han dicho, pero lo sabe, porque está lúcida y ve que su decrepitud se aúna con su mala salud, lo sabe que le queda poco, apenas se mueve de su sillón sintiendo un tremendo frío cuando en la estancia hace casi un calor insoportable. Su compañero está pendiente de ella, vive para ella…La asistenta social está "estudiando" el caso, cuando lo tenga aprendido será demasiado tarde.
Están terminando su vida, ella probablemente no verá la entrada del próximo año… que tristeza he sentido: los dos viejecitos y el gato, él, amable pendiente también de las visitas (la sobrina carnal de ella, prima mía y yo)
No come, no tiene hambre, por eso él mañana irá al médico de cabecera para “que le de alguna vitamina”
Me hubiera quedado allí, con ellos, no me hubiera movido, se palpaba la soledad no deseada, pero me he ido ..:-( (aún hay alguien que me espera también) con un nudo en la garganta… allí se han quedado acompañados de su gato y de un montón de marcos con fotos de gente joven y sana sonriéndoles desde la foto, solos…creo que hoy por primera vez en mi ya larga vida he “tocado” la soledad y que horror he sentido…
Voy a estar con ella todo el tiempo que pueda y cuando ella se vaya él me tendrá…que injusto es todo, que fea puede ser la vida….


























Ele Gallerani dijo
Con lo que estoy viviendo estos últimos días, no puedo por menos que decirte que si, que lo hagas sin titubeos, acercate aunque sea un momento a ellos, pero con frecuencia, que sepan que estás ahí, cerca, la soledad no elegida es triste, pero la tristeza de ver que estas arropado y te vas sin querer ni poder hacer nada por quedarte también.
Veo a mi padre todas las noches aferrarse a la mano de mi hija mayor, su nieta mayor, según el la alegría en forma de nieta, algo que nunca había hecho, cogerle fuerte la mano, demandarle besos que le curen,...cuanto dolor, cuanta tristeza, que asco de vida.
BSSS Mar
22 Noviembre 2007 | 12:23 AM