Ondina (Ninfa de las Aguas) espíritu femenino de la naturaleza, contrae matrimonio con un hombre para adquirir alma humana. Cuando éste la rechaza y la condena a aparecer únicamente bajo la forma del brotar del agua, Ondina espera el momento de su venganza: la ofrenda de un beso apasionado que su amante no le negará y que le hará perecer instantáneamente en una mezcla simultánea de pasión y de sufrimiento.
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Sobre Siempre nos quedará París
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Luis
14 may 2007 | 09:46 AM
A veces ese puede ser un dulce morir. Morir amando. No importa una de las partes sea vengativa, es uno quien da todo lo que siente, aunque en ello le vaya la vida.
Un cariñoso abrazo giverny
Luis.
giverny
14 may 2007 | 11:11 PM
Morir....pero sin ningún sufrimiento, morir amando....:-(
Gracias por estar querido amigo
Un abrazo